Archivo de Octubre 2007
el trabajo
Octubre 21, 2007¿Alguien me escuchó decir que el trabajo dignifica, que el trabajo es salud o alguna pelotudez por el estilo? ¡El trabajo es una mierda, el dinero es una mierda, la sociedad es una mierda! Pero es lo que nos toca vivir y hay que bajar la cabeza y aguantar. La única manera de zafar es haciendo lo que te gusta. Eso es lo que le estoy diciendo a Hache cuando le digo que tiene que hacer algo. Si encontrás algo que te gusta, un oficio, una profesión, y podés vivir de eso, no vas a sentir que estás trabajando. Igual te van a explotar, pero no te pueden quitar el placer de hacer lo que te gusta. Te van a pagar por divertirte.
Martín (Hache), Adolfo Aristarain.
barco de papel
Octubre 18, 2007la vanidad
Octubre 16, 2007La infinita vanidad de los discursos y las palabras, la vanidad de la cultura, la vanidad del arte.
el contrabajista de la media noche
Octubre 15, 2007El contrabajista de la media noche, óleo sobre papel, por Redsnap.
“El hombre tiene una gran capacidad para hablar, pero no dice más que vanidades y mentiras; los animales, por el contrario, tienen poca capacidad, pero útil y verdadera, y una pequeña verdad es mejor que una gran mentira.”
Cuadernos de notas, Leonardo da Vinci.
remolino
Octubre 12, 2007utopías
Octubre 10, 2007 Cómo voy a creer / dijo el fulano
que el mundo se quedó sin utopías
como voy a creer
que la esperanza es un olvido
o que el placer una tristeza
cómo voy a creer / dijo el fulano
que el universo es una ruina
aunque lo sea
o que la muerte es el silencio
aunque lo sea
cómo voy a creer
que el horizonte es la frontera
que el mar es nadie
que la noche es nada
cómo voy a creer / dijo el fulano
que tu cuerpo / mengana
no es algo más que lo que palpo
o que tu amor
ese remoto amor que me destinas
no es el desnudo de tus ojos
la parsimonia de tus manos
cómo voy a creer / mengana austral
que sos tan solo lo que miro
acaricio o penetro
cómo voy a creer / dijo el fulano
que la utopía ya no existe
si vos / mengana dulce
osada / eterna
si vos / sos mi utopía.
El amor, las mujeres y la vida, Mario Benedetti.
en una moto
Octubre 10, 2007Pasando las vacaciones en moto, se ven cosas de un modo que es totalmente distinto de cualquier otro. En un coche se está siempre en un compartimento, y como estamos acostumbrados a ello no nos damos cuenta de que todo lo que vemos a través de esa ventanilla de coche es tan solo más televisión. Somos observadores pasivos y todo se mueve, monótonamente, junto a nosotros dentro de un marco.
En una moto, el marco desaparece. Uno está completamente en contacto con todo. Estamos en el escenario, y no sólo contemplándolo, y la sensación de presencia es abrumadora. Ese hormigón que discurre a unos centímetros por debajo de nuestros pies es lo real, el mismo material sobre el que caminamos, está ahí, tan borroso que es imposible enfocar la vista en él, y sin embargo podemos bajar el pie y tocarlo en cualquier momento, y todo esto, toda esta experiencia, nunca se aleja de una consciencia inmediata.
Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta, Robert M. Pirsig
los hiladores de sueños
Octubre 7, 2007¿Conoces los invisibles
hiladores de los sueños?
Son dos: la verde esperanza
y el torvo miedo.
Apuesta tienen de quién
hile más y más ligero,
ella, su copo dorado;
él, su copo negro.
Con el hilo que nos dan
tejemos, cuando tejemos.
Proverbios y cantares, Antonio Machado.
las catedrales
Octubre 6, 2007Siempre me sentí fascinado por el interior de las catedrales, sobre todo las góticas de columnas infinitas y bóvedas ojivales. El aire siempre fresco, la penumbra, el silencio. Mientras, los días y los hombres pasan, efímeros.
Hace años que a través de una de mis múltiples personalidades, vivo en una catedral, en una cripta. Durante el día permanezo escondido, recorriendo la red. Por increíble que pueda parecer, allá abajo, en la cripta, dispongo de conexión a internet. Conecté la antena del wi-fi de mi portátil a la reja del altar mayor. Bajo películas, recorro la blogosfera y participo en forums diversos con mi nick, Redsnap. Me alimento a base de avellanas y te verde; en una página web descubrí que no hace falta nada más para sobrevivir, con estos dos productos es suficiente.
Cuando cae la noche soy felíz. Salgo de la cripta y paseo etéreo entre las columnas. Recorro la nave central, la cabecera, el transcepto. Acaricio las estatuas. Las noches de luna llena, me siento en el suelo y observo fascinado la luz ténue que entra a través de las vidrieras.
Contengo la respiración y escucho atento. Percibo conversaciones lejanas, de otros tiempos. Los resquicios de la vida que todavía queda en el interior de las tumbas, la energía misteriosa que la catedral va acumulando, día tras día, siglo tras siglo.








