las catedrales

catedral-bn.jpg

Siempre me sentí fascinado por el interior de las catedrales, sobre todo las góticas de columnas infinitas y bóvedas ojivales. El aire siempre fresco, la penumbra, el silencio. Mientras, los días y los hombres pasan, efímeros.
Hace años que a través de una de mis múltiples personalidades, vivo en una catedral, en una cripta. Durante el día permanezo escondido, recorriendo la red. Por increíble que pueda parecer, allá abajo, en la cripta, dispongo de conexión a internet. Conecté la antena del wi-fi de mi portátil a la reja del altar mayor. Bajo películas, recorro la blogosfera y participo en forums diversos con mi nick, Redsnap. Me alimento a base de avellanas y te verde; en una página web descubrí que no hace falta nada más para sobrevivir, con estos dos productos es suficiente.
Cuando cae la noche soy felíz. Salgo de la cripta y paseo etéreo entre las columnas. Recorro la nave central, la cabecera, el transcepto. Acaricio las estatuas. Las noches de luna llena, me siento en el suelo y observo fascinado la luz ténue que entra a través de las vidrieras.
Contengo la respiración y escucho atento. Percibo conversaciones lejanas, de otros tiempos. Los resquicios de la vida que todavía queda en el interior de las tumbas, la energía misteriosa que la catedral va acumulando, día tras día, siglo tras siglo.

Anuncios

Etiquetas: , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: