Archive for 15 noviembre 2007

la valentía

noviembre 15, 2007

Todo el mundo conoce la anécdota del mariscal de Turenne, conocido por su valor. Antes de entrar en combate, sintiendo que temblaba de miedo, se dijo: “¿Tiemblas, cuerpo mío? Pues más temblarías si supieras dónde te voy a meter.”

Valiente no es el que no siente miedo – ese es el impávido, el insensible -, sino el que no le hace caso, el que es capaz de cabalgar sobre el tigre. “Courage is grace under pressure“, dijo Hemingway.

Anatomía del miedo. Un tratado sobre la valentía, Jose Antonio Marina.

thunder road

noviembre 11, 2007

Lin Yutang, al que hace unos días dediqué una entrada, decía algo que comparto plenamente: “Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades, las matrimoniales y las demás; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.”
A todo esto yo añadiría, amigos que me hagan descubrir a bandas como Tortoise, a cantantes como Will Oldham, temas como Thunder Road.

Llevo días escuchando Thunder Road. No el tema original del album Born to run, que en 1975 consagró definitivamente a Bruce Springsteen como una leyenda del rock, y que a pesar de estar considerado como una de las mejores canciones de la historia del rock (apareció el número 86 en la lista de las mejores 500 canciones de todos los tiempos de la revista Rolling Stones), a mí nunca me había llamado la atención.

Lo que escucho estos días es una versión de esta canción, que aparece en The Brave and the Bold, un disco de versiones en el que la voz rasgada del enigmático Will Oldham se mezcla con el sonido único de una banda como Tortoise. El resultado: pura alquimia sonora. Del tema original de Springsteen sólo queda la letra, una letra preciosa, a la que esta traducción no hace justicia.

La puerta con rejilla se cierra de golpe
El vestido de Mary ondula
Como una visión, baila en el portal
Mientras suena la radio
Roy Orbison está cantando para los solitarios
Hey, ése soy yo y te quiero sólo a ti
No me hagas volver a casa
No tengo valor para estar solo
No corras adentro
Cariño, ya sabes para qué estoy aquí
Así que estás asustada y piensas
Que quizá ya no seamos tan jóvenes
Muestra un poco de fe, hay magia en la noche
No eres una belleza, pero, oye, no estás nada mal
Oh y para mí está bien

Puedes esconderte debajo de las mantas y estudiar tu dolor
Hacer cruces de tus amantes, tirar rosas bajo la lluvia
Pasar el verano rezando en vano
Para que un salvador aparezca en las calles
Bueno, yo sé que no soy un héroe, eso está claro
La única redención que puedo ofrecerte, chica
Está debajo de este sucio capó
Con una posibilidad de que salga bien
Oye, ¿qué más podemos hacer?
Excepto bajar el cristal
Y dejar que el viento lleve hacia atrás tu pelo
Bien, la noche irrumpe con fuerza
Estos dos carriles nos llevarán a alguna parte
Tenemos una última oportunidad de hacerlo realidad
Cambiar esas alas por unas ruedas
Sube atrás
El cielo nos espera en el camino
Oh oh, venga, coge mi mano
Esta noche la tierra prometida será nuestra
Oh Carretera del Trueno
Oh Carretera del Trueno
Oh Carretera del Trueno
Estirada ahí fuera como un asesino al sol
Oye, sé que es tarde, pero podemos llegar si corremos
Oh Carretera del Trueno
Agárrate fuerte, Carretera del Trueno

Bien, tengo esta guitarra
Y aprendí a hacerla hablar y mi coche está ahí atrás
Si estás preparada para hacer ese largo camino
Desde tu portal hasta mi asiento delantero
La puerta está abierta, pero el viaje no es gratis y sé que anhelas oír
Las palabras que no he dicho
Pero esta noche seremos libres
Se romperán todas las promesas
Había fantasmas en los ojos
De todos los muchachos que rechazaste
Rondan esta polvorienta carretera de la playa
En los esqueletos de Chevrolets quemados
Por la noche gritan tu nombre en la calle
Tu túnica de graduación yace en harapos a sus pies
Y en el frescor solitario antes del amanecer
Oyes rugir sus motores
Pero cuando llegas al portal ya se han ido con el viento
Así, pues, sube, Mary
Esta es una ciudad llena de perdedores
Y yo me voy de aquí para vencer

la mentira

noviembre 9, 2007

Vosotros sabéis que odio, detesto, me resulta imposible la mentira, no porque sea más recto que los demás, sino porque sencillamente me espanta. Hay un tinte de muerte, un sabor de mortalidad en la mentira que es exactamente lo que más odio y detesto en el mundo, lo que quiero olvidar. Me hace sentir desgraciado y enfermo, como la mordedura de algo corrupto. Es cuestión de temperamento, me imagino.

El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad.

los sueños

noviembre 2, 2007

Todos soñamos, y procedemos más o menos de acuerdo con nuestros sueños. Algunos sueñan un poco más que los otros, así como en cada familia hay un niño que sueña más y quizá uno que sueña menos. Y debo confesar un secreto cariño por el que sueña. Generalmente es el más triste, pero no importa: también es capaz de tener mayores alegrías, y emociones, y alturas de éxtasis. […] Y esos sueños de nuestra niñez no son tan irreales como podríamos pensar. En cierto modo permanecen con nosotros durante toda la vida. […]

Y así, en el patio, o en la buhardilla, o en el granero, o tendido junto al arroyo, un niño sueña siempre, y los sueños son reales. Así soñó Thomas Edison. Así soñó Robert Louis Stevenson. Así soñó Sir Walter Scott. Los tres soñaron en su niñez. Y del material de esos sueños mágicos tejieron algunas de las telas más finas y más hermosas que jamás hemos visto.

La importancia de vivir, Lin Yutang.