los sueños

Todos soñamos, y procedemos más o menos de acuerdo con nuestros sueños. Algunos sueñan un poco más que los otros, así como en cada familia hay un niño que sueña más y quizá uno que sueña menos. Y debo confesar un secreto cariño por el que sueña. Generalmente es el más triste, pero no importa: también es capaz de tener mayores alegrías, y emociones, y alturas de éxtasis. […] Y esos sueños de nuestra niñez no son tan irreales como podríamos pensar. En cierto modo permanecen con nosotros durante toda la vida. […]

Y así, en el patio, o en la buhardilla, o en el granero, o tendido junto al arroyo, un niño sueña siempre, y los sueños son reales. Así soñó Thomas Edison. Así soñó Robert Louis Stevenson. Así soñó Sir Walter Scott. Los tres soñaron en su niñez. Y del material de esos sueños mágicos tejieron algunas de las telas más finas y más hermosas que jamás hemos visto.

La importancia de vivir, Lin Yutang.

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2 comentarios to “los sueños”

  1. redsnap Says:

    Por si alguien se ha quedado con ganas, aquí hay un poco más:

    “Por suerte, sin embargo, hay en el espíritu humano un poder que puede trascender todas estas ideas, pensamientos y ambiciones y tratarlos con una sonrisa, y este poder es la sutileza del humorista. Los humoristas manejan los pensamientos y las ideas como los campeones de golf o de billar manejan sus palos o tacos, como los vaqueros campeones manejan sus lazos. Hay en ellos una facilidad, una seguridad, una ligereza de toque que proviene de la maestría. Al fin y al cabo, sólo el que maneja ligeramente sus ideas es dueño de sus ideas, y sólo el que es dueño de sus ideas no se ve esclavizado por ellas. La seriedad, a fin de cuentas, es sólo un signo de esfuerzo, y el esfuerzo es un signo de imperfecta maestría.
    Un escritor serio es torpe y está incómodo en el reino de las ideas, como un nuevo rico es torpe y está incómodo en sociedad. Es serio porque no ha llegado a sentirse cómodo con sus ideas.
    La sencillez es, pues, paradójicamente, el signo externo y el símbolo de la profundidad de pensamiento. Me parece que la sencillez es lo más difícil de lograr en el estudio y en la literatura. Muy difícil es la claridad de pensamiento, y, sin embargo, sólo cuando el pensamiento se hace claro resulta posible la sencillez. Cuando vemos que un escritor brega con una idea, podemos estar seguros de que la idea es la que brega con él. Esto se demuestra por el hecho general de que las conferencias de un joven instructor ayudante, recién graduado con altas calificaciones, son por lo común obtusas y complicadas, y que la verdadera sencillez de pensamiento y facilidad de expresión sólo se encuentran en los profesores más viejos. Cuando un profesor joven no habla en lenguaje pedante, es positivamente brillante y se puede esperar mucho de él.
    […]
    La sencillez presupone digestión y también madurez: a medida que envejecemos, nuestros pensamientos se hacen más claros, podamos los aspectos insignificantes y acaso falsos de una cuestión, que cesan de preocuparnos, las ideas toman formas más definidas, y largas series de pensamientos se ajustan gradualmente en una fórmula conveniente que se nos sugiere en una hermosa mañana, y llegamos a esa verdadera luminosidad del conocimiento que se llama sabiduría.”

  2. cutangus Says:

    Es curioso que el autor del fragmento (Lin Yutang) mencione a un inventor estadounidense (Edison) junto a dos escritores escoceses de novelas de acción y aventuras (Scott y Stevenson).
    Es un fragmento bien elegido.

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