Archive for the ‘música’ Category

thunder road

noviembre 11, 2007

Lin Yutang, al que hace unos días dediqué una entrada, decía algo que comparto plenamente: “Quiero algunos buenos amigos que sean tan familiares como la vida misma; amigos con los que no haya necesidad de ser cortés y que me cuenten todas sus dificultades, las matrimoniales y las demás; amigos capaces de citar a Aristóteles y de contar cuentos subidos de color; amigos que sean espiritualmente ricos y que puedan hablar de obscenidades y de filosofía con el mismo candor; amigos que tengan aficiones y opiniones definidas sobre las cosas, que tengan sus creencias y respeten las mías.”
A todo esto yo añadiría, amigos que me hagan descubrir a bandas como Tortoise, a cantantes como Will Oldham, temas como Thunder Road.

Llevo días escuchando Thunder Road. No el tema original del album Born to run, que en 1975 consagró definitivamente a Bruce Springsteen como una leyenda del rock, y que a pesar de estar considerado como una de las mejores canciones de la historia del rock (apareció el número 86 en la lista de las mejores 500 canciones de todos los tiempos de la revista Rolling Stones), a mí nunca me había llamado la atención.

Lo que escucho estos días es una versión de esta canción, que aparece en The Brave and the Bold, un disco de versiones en el que la voz rasgada del enigmático Will Oldham se mezcla con el sonido único de una banda como Tortoise. El resultado: pura alquimia sonora. Del tema original de Springsteen sólo queda la letra, una letra preciosa, a la que esta traducción no hace justicia.

La puerta con rejilla se cierra de golpe
El vestido de Mary ondula
Como una visión, baila en el portal
Mientras suena la radio
Roy Orbison está cantando para los solitarios
Hey, ése soy yo y te quiero sólo a ti
No me hagas volver a casa
No tengo valor para estar solo
No corras adentro
Cariño, ya sabes para qué estoy aquí
Así que estás asustada y piensas
Que quizá ya no seamos tan jóvenes
Muestra un poco de fe, hay magia en la noche
No eres una belleza, pero, oye, no estás nada mal
Oh y para mí está bien

Puedes esconderte debajo de las mantas y estudiar tu dolor
Hacer cruces de tus amantes, tirar rosas bajo la lluvia
Pasar el verano rezando en vano
Para que un salvador aparezca en las calles
Bueno, yo sé que no soy un héroe, eso está claro
La única redención que puedo ofrecerte, chica
Está debajo de este sucio capó
Con una posibilidad de que salga bien
Oye, ¿qué más podemos hacer?
Excepto bajar el cristal
Y dejar que el viento lleve hacia atrás tu pelo
Bien, la noche irrumpe con fuerza
Estos dos carriles nos llevarán a alguna parte
Tenemos una última oportunidad de hacerlo realidad
Cambiar esas alas por unas ruedas
Sube atrás
El cielo nos espera en el camino
Oh oh, venga, coge mi mano
Esta noche la tierra prometida será nuestra
Oh Carretera del Trueno
Oh Carretera del Trueno
Oh Carretera del Trueno
Estirada ahí fuera como un asesino al sol
Oye, sé que es tarde, pero podemos llegar si corremos
Oh Carretera del Trueno
Agárrate fuerte, Carretera del Trueno

Bien, tengo esta guitarra
Y aprendí a hacerla hablar y mi coche está ahí atrás
Si estás preparada para hacer ese largo camino
Desde tu portal hasta mi asiento delantero
La puerta está abierta, pero el viaje no es gratis y sé que anhelas oír
Las palabras que no he dicho
Pero esta noche seremos libres
Se romperán todas las promesas
Había fantasmas en los ojos
De todos los muchachos que rechazaste
Rondan esta polvorienta carretera de la playa
En los esqueletos de Chevrolets quemados
Por la noche gritan tu nombre en la calle
Tu túnica de graduación yace en harapos a sus pies
Y en el frescor solitario antes del amanecer
Oyes rugir sus motores
Pero cuando llegas al portal ya se han ido con el viento
Así, pues, sube, Mary
Esta es una ciudad llena de perdedores
Y yo me voy de aquí para vencer

Anuncios

noches de boda

octubre 3, 2007

Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas.

Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.

Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.

Que no se ocupe de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.

Noches de boda, Joaquin Sabina.